Mucho sentir. Qué culpa tenemos de ser tan apasionados
Me gusta el universo que ha ido creando Fauwy a punta de marro desde su primer lanzamiento, Remoteness, en un ya lejano 2024 (aquí en este sitio hay una reseña que pueden leer). Se siente como si hubiera pasado una eternidad y el artista emergente hubiera evolucionado poco a poco hasta ir entendiendo mejor su propia creación. Un sonido fresco que oscila entre el R&B y el rap. Referencias de culto al hip hop noventero e inicio de los 2000. Imágenes de artistas y deportistas que se sienten como admirar un viejo álbum de fotos, un blog, un archivo perdido en algún rincón del internet. Así, con vaguedad, podría describir este mundo que seguramente sólo Fauwy entiende. No importa que lo entendamos nosotros, importa sentirlo.

Siempre he dicho que los discos de Fauwy son experiencias muy inmersivas gracias a sus interludios narrados, instrumentales profundas y lyrics que se sienten escritas con la misma sangre del autor. Honestidad brutal. Es algo que admiro de cada proyecto presentado por él. Es algo que admiré del anterior álbum, La Furia de la Jungla, y que también encuentro en este mixtape que ha salido con el título de 2sad4u.

En primera instancia, me parecía una declaración de intenciones totalmente melancólica. Pero me llevé una sorpresa al visualizar que el contenido de esta propuesta es más laxo que sus anteriores entregas.
¿Qué veo yo? A un artista con más confianza de su obra. Si en Remoteness y La Furia de la Jungla la voz de Fauwy parecía gritar con energía que quería comerse el mundo, en este disco parece obviarlo. No está preocupado por ser percibido como un artista importante, es consciente de que ya lo es. Por lo que se da el lujo de explorar entre géneros y nuevos ritmos.
El disco empieza con esta raíz, este esqueleto que caracteriza cada entrega de Fauwy. Temas que hablan de nostalgia, de amores perdidos, de ambiciones por parte de un alma sensible, skits que rescatan alguna grabación que representa una filosofía del barrio. Lealtad, pasión, respeto, corazón. Valores que pregona Fauwy a modo de una ley de la calle.
Pero a la mitad el disco desvía su mirada para divertirse como en una fiesta. Esto es más claro en temas como ya se la saben, en colaboración con K!d Porro, o el junte de Hard Money Baby y Alejo SSJ, que es un dembow despreocupado y divertido. O la secuela de POR DETRA, que escuchamos en el álbum debut de Apariciostyle, Tabascotón, y que aquí se presenta como una especie de merengue que en este álbum se llama POR DE TRA2. Esta secuencia de temas de desvergue componen otra estación única en el disco.

Pero luego se detiene en otro destino. Empezando con maldita fijación, en colaboración con Danki D, el álbum regresa a sentirse sad. Me recuerda a estos periodos ambivalentes en los discos de Bad Bunny, cuando parece que la fiesta deja de sentirse divertida, te da el bajón y te quedas mirando el vaso que estás tomando, ahogándote en un charco de tus propios pensamientos con la misma profundidad.

Esta sensación se extiende en casi lo que queda del disco. Escuchamos a Lil Cookie en los dos temas subsecuentes, la casita nuestra ke nunca terminamos y las mentiras en una jaula, esta última también con Fabioelphonk. (Eso me recuerda que tengo que hablar del proyecto de Chocoboys y Southsauce. Nota a mí mismo. Continuamos).
polka dots es otro tema que llama mi atención. Una balada romántica que narra una historia de esos romances espontáneos que caracterizan las narrativas de Fauwy. Es una rola que habla de deseo con un ritmo suave.
Después de un breve skit, llegamos a la colita del disco. Dos temas de puro paisajismo sonoro. Cuando Fauwy se pone a pensar en texturas tropicales, puedes escuchar el mar. La percusión de merengue typo galeria casi me hace sentir el calor de las manos tocando el bongó. El álbum termina con burning love, y la guitarra eléctrica de Roque Pirlo se siente como un retorno a ese sonido del primer disco, Remoteness.

No quiero caer en puro dickriding, pero tengo que ser honesto. Me gusta mucho la música de Fauwy y cómo la maqueta para hacerla parte de un disco. Sea un álbum o mixtape, la curaduría es algo que le preocupa y lo puedes notar: cada pieza está seleccionada con precisión y dentro de un paquete muy completo. Si tienen 44 minutos de oídos libres, dense una vuelta por el nuevo disco de un interesante artista 100% tabasqueño, 100% puro.