¿Saben? Originalmente quería hacer una lista única de álbumes que me gustaron en el 2025. Pero cada día parece que la música está más presente en mi vida y esta lista se extendió, para bien, con tanto material en mi idioma que me dio por mejor hacer dos listas.
Agradezco de vivir en la era en la que es tan fácil acceder a catálogos que podrían duplicar la biblioteca de Alejandría y a la vez maldigo de vivir en la era del consumo masificado en el que también podemos caer en el error de no disfrutar las cosas y sólo tacharlas de una checklist.
La selección de todos mis discos partieron de un proceso inconsciente de escucharlos con recurrencia, para luego incluirlos en este listado y volver a oírlos ahora desde esa óptica de querer descubrir por qué algo te fascina, aún cuando se trata de música en el que la voz presente es un lenguaje que no entendemos. Ahora que lo pienso, eso me gusta tanto de la música. Para un escritor es sumamente interesante el fenómeno del lenguaje musical, porque es el único capaz de cautivar a cualquier ser humano traspasando las barreras del idioma.
1. I Love My Computer
Artista: Ninajirachi
Género: EDM / Dupstep
La música como medio artístico también es un medio para conocernos a nosotros mismos y hacer un retrato melódico de la personalidad: intereses, aficiones, miedos. He aquí uno de mis favoritos porque su estilo, estética y narrativa explora tópicos con los que simpatizo por mi edad y el bagaje cultural que tengo.
I Love My Computer es un manifiesto de nostalgia al viejo internet. Uso el adjetivo “viejo” como si denotara una antigüedad digna de ser un anciano que rememora muchas décadas del pasado, pero estamos hablando de apenas hace 10 años cuando las redes sociales no parecían gobernar nuestras vidas y eran más un “lugar” donde explorarlo era sinónimo de libertad y vanguardia.
Yo también crecí amando mi computadora y tal vez por eso ahora me gano la vida frente a ella. Claro, ya no es aquel lugar que estaba en medio de mi sala, donde encenderla era conectarse a un mundo de múltiples posibilidad, todas nuevas y que parecían ser promovidas por una comunidad de seres humanos igual de comunes y corrientes desde las salas de sus casas. Así muchos descubrimos música y tendencias que después evolucionarían hasta convertirse en industrias y monstruos corporativos.
De nuevo les estoy dando mucho contexto y cero hablar de la música. Pero háganse una idea: Electrónica que oscila entre el dupstep, hyper pop y EDM. Te hará viajar a esa época que acabo de describir y si la viviste, o te interesó vivirla, disfrutarás con creces este disco.
2. Blush
Artista: Kevin Abstract
Género: Alternative Pop
Bro… cómo extraño Brockhampton… :c
Pero para escuchar este disco hay que entender que esto no es aquel colectivo de prolíficos raperos, autodenominados boy band, que nos entregaron clásicos modernos del hip hop como la trilogía Saturation o Ginger. Roadrunner me parece que fue la nota más alta de ellos y ahí hay que dejarlos descansar en paz.
Las sombras de Brockhampton por supuesto que estarán en detrás de todo lo que haga Kevin Abstract como solista. Más aún tomando en cuenta que lo asumimos a él como líder de la banda. Y creo que este último disco demuestra por qué: lleno de colaboraciones que Abstract coordina como un gran director de orquesta.
También me gusta que refleja que aquel lado más sensible y melodrámatico (o “corny as fuck, como mejor definen los gringos) era la cucharada de Kevin Abstract. Y a mí me ENCANTA. Me fascina que se permita tanto ser cringe con su exceso de coros y letras tristes bastante infantiles. Es lo que te habría encantado escuchar en al secundaria cuando llorabas por tu primer novix. Así de cringe. Por dios, vean esa portada.
Pero eso a la vez lo hace bastante honesto y original. Desde que salió le he dedicado varias escuchas y tiene esa cualidad de álbum que te hace sentir viajar a través de él, que atraviesas muchas facetas para llegar a un final cinematográfico. Experiencias así deben recomendarse ampliamente.
3. DON’T TAP THE GLASS
Artista: Tyler, The Creator
Género: Hip-hop
No permito. No permito que critiquen a Chromakopia.
Recuerdo que después de la salida de Don’t Tap The Glass se armó un debate acerca de si su disco predecesor había sido, en comparación, un fallido disco de Tyler, The Creator; artista que ya goza del privilegio de que su obra sea criticada enfrentándola contra sigo misma. Qué gran artista es Tyler y qué afortunados somos de tenerlo aún interesado en explorar propuestas arriesgadas.
Por eso siento que entro en cortociruito por meter este disco en la lista cuando siento que es una propuesta menos arriesgada que Chromakopia. Disco que también disfruto, valoro y estudio, porque es rico narrativamente. Pero si les dijera cuál escuché más, admitiría que se trató de Don’t Tap The Glass.
Y es que, en palabras del propio Tyler, este no era un disco para analizar. Simplemente para divertirse y bailar. Y aunque dije que esto era una propuesta menos arriesgada, a su vez, lo es. Porque en la era de la post información, donde tenemos acceso a toda la información para reproducir, documentar y difundir, que un disco te exija no tocar el cristal de la pantalla del teléfono para que sólo disfrutes de él, resulta algo muy revolucionario.
Hasta hubiese deseado que usara la estrategia de Ed Maverick y su Nube en el Jardín que es un álbum que consta de un solo track que te obliga a escucharlo completo, sin que sea tan fácil hacer skip.
Pues ya. No le busquemos más pies al gato. Es un disco chido. Divertido. Escúchalo. Cántalo. Báilalo.
4. Live Laugh Love
Artista: Earl Sweatwhirt
Género: Abstract Rap
Admiro enormemente a los artistas como Earl. No buscan el estilo sobre la sustancia. Ni hacer los hits comerciales del verano. Es más, dudo que incluso busque incrementar su fama, dinero y legado. Simplemente es un artista que hace arte por el puro placer de hacerlo. Porque tiene algo que decir y no podría callar esa voz interior si no es escribiéndolo. Como ya pudieron notar, me identifico mucho con él. Tiene esa privilegio como pocas celebridades de seguir llevando una vida normal, alejado del gran público, de las redes sociales, del marketing y toda la parafernalia ajena al acto de crear arte. Sabe que quienes estén interesados en su mensaje nos acercaremos por voluntad propia.
Este disco tiene una faceta muy distante de lo que fue el artista que conocimos a inicios de su carrera: el joven “edgy” que utilizaba la escritura de versos y el hip hop para crear una poesía exorcizante de demonios internos. Las letras de Earl ahondaban en heridas muy profundas con una crudeza que resultaba tan escalofriante como bella por su sensibilidad. Que en esta etapa de su vida titule un disco con tres axiomas esperanzadores como vivir, reír, amar, resulta sumamente reconfortante al igual que sus palabras que nos demuestran madurez y sabiduría. Earl no es la clase de raperos que sólo se deben escuchar, se deben leer y reflexionar.
5. Son of Spergy
Artista: Daniel Caesar
Género: R&B / Soul
Diosssss… qué hermosa la voz de este compa. Este disco se siente como un abrazo en el corazón. Tan cálido, incluso con ciertas vibras decembrinas de estar resguardándote del frío escuchando villancicos. Muy influenciado del gospel. No quiero extenderme mucho en el comentario, sólo resumir que es un disco bonito y que ese es su mayor atractivo.
Es un calmante eficaz. Recomiendo escucharlo cuando necesitas una voz que te diga que todo estará bien. El tema “Call On Me” es justo una muestra de ese optimismo que embriaga este disco de una de las voces más hermosas del R&B gringo.
6. $ome $exy $ongs 4 u
Artistas: Drake / PARTYNEXTDOOR
Géneros: Hip-Hop
Hagámonos un favor en ignorar beefs y otras peleas entre grandes artistas que sólo son espectáculo para nosotros las masas. Hablemos de lo que nos interesa: música.
Yo sé que Drake no será del agrado de muchos por múltiples razones, pero a mi parecer sigue siendo un autor que logra entregar productos entretenidos. No son la panacea y podemos de estar de acuerdo en que se encuentran más cerca de ser la comida procesada y nada nutritiva del McDonald’s que de alimentos de calidad. Pero, hey, también es rico McDonald’s de vez en cuando.
Fuera las baratas metáforas culinarias. Este disco es divertido de escuchar. Tiene ese genio del trend. Hits de verano para videos en TikTok que sean sumamente pegajosos. Me gusta, tal vez de forma culposa, pero a veces sólo necesito música que rellene de forma agradable el silencio mientras realizo actividades en segundo plano. Drake hace música perfecta para tiendas de ropa, para el gimnasio, para estudios de tatuajes. Como él mismo dice en el tema Gimme a Hug “f*uck a rap beef, I’m tryna get the party lit”. Sí, parece que Drake conoce su lugar en el que es alguien capaz de hacer la música más divertida.
7. I Remember I Forget بنسى وبتذكر
Artista: Yasmine Hamdan
Géneros: Alternative Pop
Esta es una rareza de esas que te encuentras husmeando en el algoritmo y poco a poco ha ido convirtiéndose en un fenómeno que ya me he encontrado en algunas de estas listas hermanas de fin de año. Como dije en mi introducción, sólo el lenguaje de la música es capaz de cautivarte y derrocar la barrera del idioma. Este disco es el ejemplo. Una voz y una instrumental que dista mucho de lo que estamos acostumbrados a escuchar de este lado del globo, pero que logra tocar el corazón desde esa distancia.
8. FROM FLORIDA’S FINEST
Artista: SAILORR
Géneros: R&B
Delato mucho en esta lista que me encanta el r&b y me parece un terreno que tiene tantísimo para ser explorado. Esta artista recién descubierta tiene de esas voces melodiosas que a la vez cargan flow. Es un sincretismo entre la dureza del hip hop y la suavidad del r&b. Me remite a una versión más despreocupada y juvenil de Kali Uchis. Es un disco con sabor a salir de casa por la tarde, procrastinando las tareas de la escuela y disfrutando el sol del verano.
9. F*CK U SKRILLEX YOU THINK UR ANDY WARHOL BUT UR NOT!! <3
Artista: Skrillex
Género: Dupstep
Debo decir en primera instancia que encuentro una irónica profundidad en el título de este disco. Andy Warhol será recordado para toda la cultura popular no sólo como este artista fundacional en escuelas de expresiones modernas y cercanas a las masas, también como un impulsador de talentos emergentes como lo fue el aún más prolífico artista Jean-Michel Basquiat, de quien su obra sí me gusta. No le resto mérito a Warhol, como tampoco a Skrillex, quien puede que no esté presente en el radar de todos con la misma intensidad de presencia en aquella primitiva década de los dos mil diez, cuando el dubstep era una corriente vanguardista, underground y que Skrillex se encargó de popularizar en todo el mundo. Así como Warhol, para muchos puristas Skrillex sería un fraude. Pero dejando de lado si nos gusta o no el arte de estos dos personajes, yo admiro la trayectoria que han construido para no sólo hacer brillar sus nombres (porque ya están cincelados en la historia de sus disciplinas artísticas) sino también el de promover caras nuevas. De hecho, este año tuve el placer de conocer a mi nuevo amigo Juan Carlos Cano, dj y organizador de eventos, quien rememora a ver sido participe de algunos camps y eventos auspiciados por el propio Skrillex como espacios para conocer nuevos proyectos dentro de la escena de la música electrónica.
Que Skrillex tome prestado este graffiti aparentemente vandálico y simbólicamente homenajeante me hace pensar que es un artista consciente de su legado y peso en la industria, a la vez que reconoce la autenticidad que lo caracteriza. Skrillex, en efecto, no es Andy Warhol, es su propia cosa excepcional. Después de este stament, presenta un disco que es todo lo que te esperas de un disco de Skrillex: Arriesgadas mezclas y momentos sumamente experimentales. Un climax interminable.
10. GUITAR
Artista: Mac Demarco
Géneros: Folk
Fin de la lista y usaré el espacio para homenajear a otro de mis autores favoritos. Estoy haciendo un poco de trampa porque, para serles sinceros, este disco no ha sido de los que más he escuchado. ¿Entonces por qué lo quiero incluir en una lista de recomendaciones si ni siquiera yo me encuentro tan convencido de su propuesta? Porque así como el caso de Earl que ya mencioné anteriormente, Mac Demarco es de esos artistas que crean por el amor al acto de crear. Así como el develamiento de casi doscientos demos que decidió titular One Wayne G en un álbum que se extendió hasta las 8 horas de duración, Demarco revela también en este último disco (más breve, no se espanren) una honestidad brutal sobre su vínculo con la más preciada herramienta que le ha permitido explorar sus pasiones e inquietudes.
Circuló la noticia meses antes que Mac Demarco había abandonado la industria musical para dedicarse a la plomería. Muchos asumieron esto como un retiro absoluto de la música, pero estaban equivocados. Creo que la decisión de éste, en dedicarse a otro oficio para hacer de la música un espacio de reflexión sin las presiones de ser el principal trabajo que desempeñe, es una elección sabia. Y el resultado es este disco sin grandes ambiciones, sin marketing, sin búsqueda de hits y bangers. Sólo música y las letras siempre honestas de Mac, que te hacen sentir que platicas con un amigo mientras practica con su guitarra en compañía de un par de cervezas o un porrito viendo el atardecer.